Rafael Damiron.-
Un ENTRENADOR es esencialmente un guía y mentor del jugador, que
ORIENTA y ACONSEJA su trabajo, y además EVALÚA sus debilidades y fortalezas con
el fin de optimizar el esfuerzo del jugador hacia la meta propuesta. Esto es
importante porque NADIE PUEDE ENSEÑAR LO QUE NO SABE.
ORIENTA y ACONSEJA su trabajo, y además EVALÚA sus debilidades y fortalezas con
el fin de optimizar el esfuerzo del jugador hacia la meta propuesta. Esto es
importante porque NADIE PUEDE ENSEÑAR LO QUE NO SABE.
El verdadero trabajo, el día a día, le corresponde en un muy
alto porcentaje al jugador, especialmente cuando está sólo, siguiendo las
orientaciones de su entrenador. Para lograr el
éxito, a cada hora de trabajo del entrenador, le corresponden muchas horas de
trabajo por parte del jugador.
alto porcentaje al jugador, especialmente cuando está sólo, siguiendo las
orientaciones de su entrenador. Para lograr el
éxito, a cada hora de trabajo del entrenador, le corresponden muchas horas de
trabajo por parte del jugador.
El entrenador tiene la gran
responsabilidad, no siempre correspondida, de transmitir voluntad y dedicación
al trabajo a sus discípulos. Solo cuando esto se logra la mancuerna
entrenador-jugador funciona.
responsabilidad, no siempre correspondida, de transmitir voluntad y dedicación
al trabajo a sus discípulos. Solo cuando esto se logra la mancuerna
entrenador-jugador funciona.
Hay que dejarse pues, de
pretender supuestas calidades o méritos, por el solo hecho de haber promovido
una iniciación, o haber estado cerca de jugadores que simplemente son promesas.
El camino del ajedrez es muy largo, y la gran mayoría se quedan en la ruta, sin
pena ni gloria.
pretender supuestas calidades o méritos, por el solo hecho de haber promovido
una iniciación, o haber estado cerca de jugadores que simplemente son promesas.
El camino del ajedrez es muy largo, y la gran mayoría se quedan en la ruta, sin
pena ni gloria.

