Por Bolívar Pérez.-
En nuestra pasada entrega culminamos reseñando la
debida atención que debería prestársele al comportamiento registrado en los
últimos años a la oferta curricular en centros educativos del nivel superior y
la elevada tendencia de estudiantes a incursionar en la carrera de educación,
lo que ha generado una marcada desproporción con relación a otras escuelas o
facultades en las universidades de nuestro país.
Si bien es cierto que en la actualidad en la
educación superior que se provee, la población estudiantil promedio en aulas
excede las normas internacionales pedagógicamente establecidas; no es menos
cierto que el MESCyT, a través de sus respectivas dependencias y departamentos
debe velar de forma integral por hacer cumplir los estándares y por la calidad
de la oferta formativa o curricular que ofrecen las universidades a estos
aspirantes a docentes, ya que como parte del Estado Dominicano, debería existir
una continuidad de propósitos que inicia desde el MINERD, este ultimo
ministerio a su vez tiene la responsabilidad de asegurar la capacitación y
actualización de los maestros o docentes en servicio, acompañado de un programa
basado en evaluación por desempeño de forma periódica y orientado en incentivo
a los docentes por los resultados obtenidos.
En nuestra humilde opinión, reiteramos el rescate
de los departamentos o unidades de orientación en centros educativos del nivel
superior y que los mismos sean funcionales, que garanticen al Estado el que
esos profesionales que de manera periódica entregan a la sociedad, cumplieron
rigurosamente los programas de estudios y hayan escogido la carrera o profesión
que los identifica con su vocación, pues no debe ser un secreto para nadie que
es altamente preocupante los fines o las razones por el cual hoy en día estos centros
educativos exhiben una excesiva matriculación en la carrera de educación en sus
distintos niveles y especialidades.
El planteamiento anterior evitaría que en un
mediano plazo el Estado Dominicano se vea en la necesidad de tener que importar
recursos humanos de otros países con las aptitudes y competencias requeridas
para completar el ciclo formativo de maestros o docentes ya en servicio y que
han sido el producto de las debilidades o deficiencias en el sistema educativo
del nivel superior en la Republica Dominicana, así podríamos aspirar a tomar
como referencia el modelo educativo de Finlandia como de hecho escucho a menudo
a expertos y duchos en el tema y que nuestros estudiantes coloquen la educación
de nuestro país en un posicionamiento aceptable al ingresar al Programa
Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA.
Es acertada la fase de la “Habilitación Docente” para
profesionales de otras áreas distintas a la educación y que aspiran a formarse como maestros de escuelas;
contrario a la contratación de estudiantes de término en el área de educación,
pendiente estos de tesis o graduación como acaba de ocurrir recientemente; un
criterio fundamental que se debería adoptar para un sistema efectivo y
eficiente serian las pasantías por centros educativos de aspirantes a docentes
que son contratados y durante un periodo relativamente corto sean puestos a
prueba; como se realiza en el área la medicina y otras carreras profesionales,
para que esos futuros maestros desarrollen las competencias, habilidades y
aptitudes de un buen docente, pues debemos tener en cuenta que el maestro de
escuela forma todos los demás profesionales de nuestra sociedad en los niveles
inicial, básica y medio.
Sin temor a equivocarnos, tenemos la percepción de
que el razonamiento o enfoque más importante de la pieza oratoria del
Presidente Danilo Medina en la juramentación para su segundo mandato el pasado
16 de agosto, lo fue la especial atención que se propone realizar en la
formación y el desarrollo del personal docente de las escuelas, así como
invertir en la capacitación y el entrenamiento continuo de este personal, de
tanta importancia para el crecimiento sostenible de nuestra sociedad, ya que
dicho enfoque está plenamente identificado con las 3 (tres) tendencias del
Capital Humano que vivimos hoy en día en la Sociedad de la Información.

