Por este medio le solicitamos a mis contactos, por favor de no etiquetarme trabajos de sus patrones políticos. Así se evitan de mis comentarios sea a favor o en contra.
Es un derecho que me otorga la Constitución de la República y las leyes, siempre que no afecte las buenas honras del ciudadano.
El comentario viene a razón debido a que un político y que desempeña una función en esta ciudad, hice una opinión de buena fe, pero un soplón de eso al estilo de los calieses de la era de Trujillo, responde a mi opinión, como si estuviera ofendiendo al funcionario.
Ustedes recuerdan las desapariciones, las torturas, las exportaciones de ciudadanos, eran producto de esos soplones, que iban a donde su jefe a comentarle que tal joven no lo deja tranquilo.
