La fábula del Rey que quería jugar solo
En un lejano tablero de madera, vivía un Rey Blanco orgulloso y testarudo. Cansado de escuchar a todos decirle qué hacer, un día exclamó: —¡Basta! Ya no necesito torres, caballos ni peones. ¡Puedo ganar esta partida yo solo! La Reina, con su sabiduría, le advirtió: —Majestad, el ajedrez no es un juego de egos, sino…
