Como todo acto en la vida es imprescindible encomendarse a Dios,
para dar gracias, la sierva Andrea Ayala, condujo la Gala de premios otoño de
ajedrez, elevando una oración al Altisimo Omnipotente, para que el sea que
administre la actividad científica, en su oración en verdad se sintió la brisa
del espiritusanto, se pusieron durante la aclamación a nuestro Dios, a todos
los presentes, al Dr. Moisés Ayala, a los fines de que los siga proveyendo en
todos sus actos de sus vidas.

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