Siempre escuchaba por el noticiario de radio comercial y popular en la década del 60, la lucha que libro ese titán joven desde la UASD, a favor de los estudiantes y el país, por las libertades y el Medio Millón, para ese centro académico. Hatuey Decampas, fue un referente histórico moral para los jóvenes de esa época. Nunca se rindió a las lisonjas de la clase dominante de aquel entonces.
Mantuvo sus principios a la hora de su muerte, por eso le solicitamos una plegaria al todo poderoso que lo acoja en su santo seno, por ser un firme luchador REVOLUCIONARIO.
