Sin Ofensa, foto tomada de la red.

Aquí, no
se cumplió el dicho popular, por donde entra la cabeza, cabe el cuerpo, ese
joven quedó atrapado entre los balaustres, el cual iba no para su casa, sino
para la ajena con fines de hurto robar, matar, hasta él mismo con grito
desesperante que se oían hasta el cielo, que hasta los santos cayeron para
auxiliarlo.-

Entiendo
que no deben levantar el cuerpo hasta que no llegue un médico legista, el
ministerio público y la policía, con el propósito de llevarlo a patología
forense y determinar cuáles fueron las causas de esa tragedia.

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