Por Edgar Augusto Feliz Mendez.-
Este es mi padre Augusto Feliz Matos junto a mi madre Dora Consuelo y mis dos hermanas Alexis Jacqueline y Alina Licet, por cierto más vieja que yo ambas; de mi padre aprendí lo que soy hoy en la política, naturalmente que no tanto como él, porque de verdad que envidio su estilo moderado, pausado y tranquilo, ahí creo que salí a mi madre amada, él siempre conservó su estilo campechano, inició su carrera por la administración pública como conserje o mejor dicho mensajero del Ayuntamiento de nuestro pueblo natal Paraíso, en poquito tiempo ya era el mejor mecanógrafo, recuerdo cuando me ponía a escribir algo en su máquina Olimpia muy vieja y atrasada, me daba un cocotaso y me quitaba de la máquina de escribir porque yo la hacía con dos dedos y muy lento, pero todo para mi bienestar. Éste gladiador, que en poquito tiempo se convertía en Regidor, Sindico, más tarde Diputado, Gobernador, Senador, Presidente del Senado y Secretario de Estado sin Cartera, Presidente del Partido Reformista en la Provincia de Barahona por más se 25 años, sin lugar a dudas nos legó un gran patrimonio, nos enseñó el ejemplo de la honestidad y la transparencia, la solidaridad y el bien común, el amor al prójimo y el amor a Dios, nos enseñó como Cristo al mundo, que de un pan podemos comer todos, que había o hay que extender la mano a quien la necesita, mitigar el hambre del hambriento, el medicamento al enfermo, nos enseñó que la vida es muy corta y el mundo es muy grande, nos enseñó tantas cosas que con palabras no se pueden expresar, por ese siempre me decía, Edgar quien no vive para servir no sirve para vivir, por eso la lápida de su tumba reza ese escrito; pues bien padre, donde quiera que te halle o donde Dios haya dispuesto, sabemos que estás bien, porque tu hiciste tu obra en esta tierra y es aquí donde hay que hacerla, feliz día del padre y hasta pronto padre!!!!

