Israel Peña Cuello al igual que los demás hermanos tuvimos no en la tumba sino en la morada, donde descansan eternamente nuestra Madre y un hermano, no solo los recordamos en este día, sino que vamos con frecuencia a ese camposanto “Don Américo Melo”, a expresarle nuestros saludos, arrer, quitar lleva y echarle agua, para que se sientan bien. Es decir dándole
mantenimiento durante el año.
mantenimiento durante el año.
Nos sentimos altamente agradecidos que las autoridades edilicias hayan rescatado la afrenta de la capilla del cementerio, abandonada desde la construcción, la cual sus tierras fueron donadas por el filántropo y comerciante Américo Melo.
Hoy la morada de los fieles difuntos luce higiénicas todos los pasillos, calles que dan accesos donde duermen los familiares, amigos, vecinos, se que ellos, se siente bien, por esa gran obra de bien social.


