Cuando la energía eléctrica, el agua, se iban o subían medio peso al combustible, en las calles de esta comunidad y el país, ardían de movilizaciones, quemaderas de gomas, quema de postes de luz, exigiendo el retorno de esos servicios vitales que sin ellos eran imposible de vivir.
Hoy vivimos en un Estado social de Derecho y Democrático, que establece la Constitución actual que supero las constituciones del 1965, 1963 y la del tranque electoral del 1994, mas sin embargo no es así.
Actualmente por los que se luchaba en la era de Balaguer, la crisis de los principales servicios se han incrementado a su enésima potencia, en la que este pueblo dejo las luchas sociales debido que el incremento de las drogas blandas, los juegos de las bancas que por cada cien metros hay una establecida, los que mantienen a los jóvenes, adultos y las organizaciones atrapadas en un callejón sin salida mental.
Más otros bonos que ofrece el gobierno con el fin de que los pueblos no tengan ánimo de luchar.
Son frecuentes las interrupciones de los principales servicios tales como el agua, la energía eléctrica, salud, en las que mantienen a este país con piquiñas, y ya nadie protesta, por temor a ser agredido o despojado de algunas canonjías que regala las autoridades enquistada en el poder, para que se mantengan sedado y se olviden de los problemas sociales que les afectan.
