Por Sergio Acevedo.
Cuando la oposición política del país, encabezada por el Partido Reformista
Social Cristiano (PRSC), el Partido Revolucionario Moderno (PRM), así como por
decenas de organizaciones de la sociedad civil, acuden a la mesa de diálogo que
encabeza Monseñor Agripino Núñez Collado, no lo hace con el fin de participar
en una piñata de cargos, sino con el propósito patriótico de producir una
reforma política de carácter democrática que garantice un sistema ecuánime de
participación y garantía a los derechos ciudadanos, especialmente en lo
referente al voto.
Social Cristiano (PRSC), el Partido Revolucionario Moderno (PRM), así como por
decenas de organizaciones de la sociedad civil, acuden a la mesa de diálogo que
encabeza Monseñor Agripino Núñez Collado, no lo hace con el fin de participar
en una piñata de cargos, sino con el propósito patriótico de producir una
reforma política de carácter democrática que garantice un sistema ecuánime de
participación y garantía a los derechos ciudadanos, especialmente en lo
referente al voto.
Las pasadas elecciones pusieron de manifiesto en términos absolutos, la
podredumbre del sistema en el que afloraron toda gama de vicios que sin lugar a
dudas les restan legitimidad a las autoridades nacidas del mismo y, eso,
naturalmente, constituye un grave problema para la paz y la estabilidad del
sistema en el país.
podredumbre del sistema en el que afloraron toda gama de vicios que sin lugar a
dudas les restan legitimidad a las autoridades nacidas del mismo y, eso,
naturalmente, constituye un grave problema para la paz y la estabilidad del
sistema en el país.
No han faltado las presiones de entidades y medios afines al partido de
gobierno que están ejerciendo presiones para que se produzca un acuerdo de
repartos en la elección, principalmente, de los integrantes de la Junta Central
Electoral (JCE) y de los miembros del Tribunal Superior Electoral (TSE), órgano
vitales en la administración y arbitraje de los procesos electorales, lo mismo
que para legitimar los resultados evacuados con relación a los mismos.
gobierno que están ejerciendo presiones para que se produzca un acuerdo de
repartos en la elección, principalmente, de los integrantes de la Junta Central
Electoral (JCE) y de los miembros del Tribunal Superior Electoral (TSE), órgano
vitales en la administración y arbitraje de los procesos electorales, lo mismo
que para legitimar los resultados evacuados con relación a los mismos.
La posición de los entes opositores es clara, no andan detrás de los
tradicionales repartos que solo benefician al partido de gobierno y no a la
población. Ella aspira a que se elijan jueces independientes, capacitados, con
experiencia e idoneidad, no quiere políticos de ningún partido, sino
magistrados que apliquen la ley con sentido de justicia y sanidad.
tradicionales repartos que solo benefician al partido de gobierno y no a la
población. Ella aspira a que se elijan jueces independientes, capacitados, con
experiencia e idoneidad, no quiere políticos de ningún partido, sino
magistrados que apliquen la ley con sentido de justicia y sanidad.
El Partido Reformista Social Cristiano desde hace varios años viene
abogando por la aprobación de un Código Electoral en el cual estén compendiadas
todas las leyes que rigen la materia y, de manera específica plantea la
aprobación de una Ley de Partidos, de una moderna Ley Electoral y de una nueva
Ley de Garantía Electoral, las cuales, junta a otras disposiciones puedan
conformar un Código regulatorio del ámbito electoral.
abogando por la aprobación de un Código Electoral en el cual estén compendiadas
todas las leyes que rigen la materia y, de manera específica plantea la
aprobación de una Ley de Partidos, de una moderna Ley Electoral y de una nueva
Ley de Garantía Electoral, las cuales, junta a otras disposiciones puedan
conformar un Código regulatorio del ámbito electoral.
La circunstancia de que la comisión que encabeza Agripino Núñez no se reúna
desde hace una poco más de un mes, es un signo de preocupación para diversos
sectores de opinión pública, por cuanto esa displicencia pueda abrir las
puertas para que el Senado de la República pueda nombrar a los nuevos
integrantes de la JCE como un traje diseñado a la medida de las ambiciones del
presidente del órgano senatorial, a quien se da como el favorito de Danilo
Medina para encabezar la boleta electoral del PLD en el 2020.
desde hace una poco más de un mes, es un signo de preocupación para diversos
sectores de opinión pública, por cuanto esa displicencia pueda abrir las
puertas para que el Senado de la República pueda nombrar a los nuevos
integrantes de la JCE como un traje diseñado a la medida de las ambiciones del
presidente del órgano senatorial, a quien se da como el favorito de Danilo
Medina para encabezar la boleta electoral del PLD en el 2020.
De hecho, se apuntan los contactos que viene realizando el Senado con
importantes profesionales del derecho y que, en virtud de los mismos, se ha
establecido un perfil acerca de las cualidades que deben poseer los candidatos
a nuevos miembros de la JCE, de cuyos resultados no se descarta la posibilidad
de que algunos de ellos puedan ser reconfirmados en sus puestos, lo mismo que
pueda producirse un cambio en el sentido de que jueces del TSE pase a dirigir
la JCE, y viceversa.
importantes profesionales del derecho y que, en virtud de los mismos, se ha
establecido un perfil acerca de las cualidades que deben poseer los candidatos
a nuevos miembros de la JCE, de cuyos resultados no se descarta la posibilidad
de que algunos de ellos puedan ser reconfirmados en sus puestos, lo mismo que
pueda producirse un cambio en el sentido de que jueces del TSE pase a dirigir
la JCE, y viceversa.
El Partido Revolucionario Moderno (PRM), ha sido enfático en demandar la
ampliación del número de participantes en el diálogo con la integración de
figuras prominentes de la sociedad civil y ha venido reiterando su posición
para que se defina los parámetros por los que se elegirán a los miembros de la
JCE y del TSE.
ampliación del número de participantes en el diálogo con la integración de
figuras prominentes de la sociedad civil y ha venido reiterando su posición
para que se defina los parámetros por los que se elegirán a los miembros de la
JCE y del TSE.
Su Secretario General, Chú Vásquez ha reiterado la postura del PRM de que
los miembros de esos organismos no pertenezcan a los partidos políticos y sean
independientes.
los miembros de esos organismos no pertenezcan a los partidos políticos y sean
independientes.
El presidente del PRSC, Federico Antún Batlle, remitió una carta a monseñor
Agripino Núñez Collado, coordinador del Diálogo Nacional Electoral, en la que
planteó que los miembros de ese diálogo elaboren una lista con no menos de 15
elegibles, tanto para el Tribunal Superior Electoral como para la Junta Central
Electoral.
Agripino Núñez Collado, coordinador del Diálogo Nacional Electoral, en la que
planteó que los miembros de ese diálogo elaboren una lista con no menos de 15
elegibles, tanto para el Tribunal Superior Electoral como para la Junta Central
Electoral.
Propuso establecer dos tipos de reuniones para agilizar el diálogo, una de
bloques y plenarias, y decidir a quiénes se invitará a cada una de ellas,
“además de definir la periodicidad y el lugar de los encuentros en cada caso”.
bloques y plenarias, y decidir a quiénes se invitará a cada una de ellas,
“además de definir la periodicidad y el lugar de los encuentros en cada caso”.
Antún también remitió otra comunicación con lo que el PRSC entiende debe
ser el perfil y el procedimiento para escoger a los nuevos miembros y suplentes
del Tribunal Superior Electoral y de la Junta Central Electoral, cuyas
sugerencias sean enviadas a los organismos constitucionales que tienen la
facultad para elegir a los miembros del TSE y JCE. Advirtió que “el proceso de
diálogo dirigido por usted no debe ser festinado como quieren algunas fuerzas
políticas del país”.
ser el perfil y el procedimiento para escoger a los nuevos miembros y suplentes
del Tribunal Superior Electoral y de la Junta Central Electoral, cuyas
sugerencias sean enviadas a los organismos constitucionales que tienen la
facultad para elegir a los miembros del TSE y JCE. Advirtió que “el proceso de
diálogo dirigido por usted no debe ser festinado como quieren algunas fuerzas
políticas del país”.
Por su parte, veintiséis organizaciones de la sociedad civil se han
agrupado en la “Iniciativa por la Institucionalidad Democrática de la República
Dominicana”, para propiciar la adopción de una nueva Ley de Partidos “que
garantice que estas agrupaciones asuman el mandato constitucional que les
ordena establecer procesos institucionales transparentes y organizados”.
También buscan impulsar la aprobación de una Ley Electoral y garantizar la
independencia de la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral.
agrupado en la “Iniciativa por la Institucionalidad Democrática de la República
Dominicana”, para propiciar la adopción de una nueva Ley de Partidos “que
garantice que estas agrupaciones asuman el mandato constitucional que les
ordena establecer procesos institucionales transparentes y organizados”.
También buscan impulsar la aprobación de una Ley Electoral y garantizar la
independencia de la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral.

